El hostel está entonces en un edificio, no todo el edificio, sino que adaptaron un apartamento del mismo para que el hostel. Éste tiene lo necesario, dos baños con agua caliente, cocina, un living con Sky (acá DirecTV se llama Sky, de hecho, Sky compró a DTV hace muchos años, pero por marketing conservó el nombre de DTV en muchos países) y una señora súper amable que habla portuñol.
De la ciudad, cuando vengan acá, procuren que les toque un fin de semana. Dicen que la vida nocturna es chévere y medio bohemia, y con la cantidad de almacenes musicales que logré ver en las calles (como 30, gigantescos todos), de la cantidad de gente con piercings y tattoos, no me cabe duda que sea hasta una ciudad musical y prendida, pero en la noche. También, vengan acompañados, no es un tipo de ciudad en la que un turista solitario, que no hable el idioma, se sienta cómodo. El porqué es sencillo, a donde vas hay gente acompañada y mirando medio raro a quién va solo, casi nada de personas por ahí caminando en la calle o tomando algo en un pub, nada por el estilo. Me llevo la impresión que a los gaúchos no les gusta andar solos y siempre están acompañados, distinto a esas ciudades donde todos son importaculistas, donde a nadie le importás y les vale 3 pesos si estás acompañado o solo, y no por eso vas a ser juzgados.
Igual, la gente acá es demasiado amable. Traten de venir, ojalá sabiendo expresándose en el idioma local, para que disfruten, y ojalá un fin de semana y que les toque un partido de fútbol de cualquiera de los dos equipos.
De la ida a las cataratas, hay dos maneras. Una es en bus, que vale como 110 dólares y tarda como 19 horas. La otra, la que hice, fue en avión que pagué 150 dólares por un tiquete comprado 10 días antes del viaje, relativamente tarde; creo que si lo compran con tiempo, sale a lo mismo que el bus.
Bueno, el avión hace una escala como de 1 hora en el aeropuerto de São Paulo que está al lado de Interlagos; de saber eso, hubiera hecho una escala de varias horas. De los aeropuertos, imposible encontrar wifi gratis en Porto Alegre. Horrible, el wifi en los aeropuertos debería ser público y de calidad.
De los aviones, viajé en una aerolínea llamada TAN, el primer avión era un Airbus A320, y así no lo crean, más estrecho que uno de Viva Colombia, y eso que ésta no es aerolínea lowcost, de hecho, es la filial de LAN en Brasil.
Algo raro, a mi hasta en Satena en Colombia me había tocado el capitán con su inglés de Open English hablando cosas; no señor, acá no, todo en portugués. Hubiera jurado que por reglamento internacional todo tenía que estar siempre en inglés, pero al parecer no, eso, o que los gaúchos son tan independistas que ni inglés hablan en los aviones.
La comida del avión era toda coqueta, servida como una cajita feliz, en una bolsa de piñata, miren no mas la foto.
Refrigerio en trayecto Porto Alegre - São Paulo.
São Paulo
La llegada fue muy tranquila, el vuelo aterrizó y tenía una escala corta, como de 50 minutos. Gran parte de eso, se me fue pillando wifi gratis, pero no pude y me tocó pagar por uno 9 reales (9.000 COP). Era necesario, ya que tenía que gestionar el transporte del aeropuerto al hostel.
De São Paulo, jhmmm, ésta es la ciudad. Nada de Medellín, Rosario, Buenos Aires, Madrid, Milano, Estocolmo, Berlin, etc, etc. Ésta es la ciudad con las mujeres más lindas del mundo, sólo estuve poco, pero, mama mia!. No añadiré nada más, pero ojalá a Colombia le toque como sede del mundial esta ciudad.
De la ciudad, ésta es gigantezca. Con razón tiene 18 millones de habitantes, les comparto unas fotos desde el cielo.
Panorámica de São Paulo
Por cierto, los raros eran los gaúchos, ya que que en el vuelo desde São Paulo si hablaron en inglés y portugués todas las instrucciones.
Llegada a Iguaçu
Un vuelo corto, la llegada es muy linda. Sé que ahora si hace calor, hacen 28 °C afuera; llegué a las 3 p.m., supongo que al medio día será más caliente. Lindo clima para estar de mochos, sabíá que acá los iba a usar. Les comparto una foto aérea de la llegada.
Llegando
Sobrevolando las cataratas.
Del aeropuerto, es una cosa muy chiquita, capaz que es el más chico en el que he estado. Sin wifi, ni aire acondicionado y sólo tres tiendas de shoppong y dos para comer. Si necesitan hacer una llamada, deben comprar una tarjeta, porque sólo hay un teléfono público y no funciona con monedas. Grave.
Apunte extra
En el avión de São Paulo a cataratas me di cuenta que en portugués "sobremesa" es el postre. Con razón nunca nadie me entendía cuando pedía cerveza para el almuerzo, pidiéndo cerveza de sobremesa. Qué puta güeva, jajajaja. Adieu!











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