jueves, 11 de julio de 2013

La Buenos Aires caótica

Mi última semana en Buenos Aires fue bastante caótica en todos los sentidos, y no lo digo por el tener que caminar 7 Km después de una noche de fiesta por no tener dinero en efectivo, sino por todo lo que ocurrió en la semana del 9 de julio.

La semana laboral comenzó entonces con un paro de transportes, el cuál incluyó muchas vías principales cerradas además de que los transportadores de valores no trabajaron. Hasta el jueves no había dinero para retirar de los cajeros, calculen el caos.

Además, en el paro también estuvieron sumados quiénes recogían las basuras, entonces la cantidad de basura que había en las calles el lunes era tremenda, y con martes como día feriado, la situación no se normalizó hasta el miércoles; todo un banquete para los perros que abrieron todas las bolsas que estaban apiladas en cada esquina.

Otro caos que me tocó, tal vez el más grave, el día miércoles en la noche, tipo 7 p.m. no estaba funcionando el subte. ¿Por qué? En realidad nunca supe, no salió nada en la tele ni en la prensa, pero la verdad es que la línea D estaba cerrada y por lo que escuché en la calle, alguien había muerto en ella. Vaya uno a saber, si era verdad o hasta qué punto llega la censura.

Y como no había subte, los buses estaban colapsados. Personas que se colaban "por la puerta de atrás" para recortar el tiempo de espera a un bus con cupo; yo no me colé, pero si esperé casi 30 minutos en Plaza Italia para que pasara un bus en el cuál me pudiera montar. 

(Paréntesis: no sé si lo mencioné cuando hablé del transporte público porteño, pero este es subsidiado en gran parte por el estado, por eso el subte vale apenas 2.5 pesos, cuando el costo estimado sería al rededor de 7.5 pesos; los buses y trenes también están subsidiados por el estado. Cierro paréntesis)

Conectado o no, me tocó ver una manifestación sobre Callao a la altura de Marcelo Alvear a las 8 de la noche, rara hora para que haya gente, en medio de una lluvia, cerrando calles y manifestándose.

Otras cosas, no de esta semana. De mis fotos, seguramente verán que no hay muchas de la Avenida 9 de Julio. No es que haya olvidado, sino que no lo deseé. Lo que pasa en la calle más ancha del mundo, es que están construyendo un metrobus que va por toda la 9 de Julio, con el fin de sacar los buses de la avenida. No sé como vaya a terminar la obra, si funcione o no, pero ahora es bastante caótico, con taladros hidráulicos, obreros, bueno, todo lo que tienen las obras civiles.

Y paralelamente, en el centro están tumbado todo porque la idea de Macri es dejar el centro peatonal. Ahora mismo es un caos, pero en un futuro seguramente se va a ver espectacular; lo que creo es que tantas obras civiles a tan pocos pasos, como lo que es la 9 de Julio y el centro, hacen que sea incómodo, tanto para el porteño como para el turista. 

Igual, todo hace parte de la campaña política de Macri, cambiando a Buenos Aires y que seguramente, todo sea el plan para lanzarse a la presidencia el próximo año. Creo que si tiene que pasar algo porque si hay muchas cosas que los Kirchner y sus 11 años arriba le han hecho al país; pero ya está, no voy a hablar de política.

Para acabar, así caótica es que me gusta la ciudad; con sus problemas, siempre moviéndose adelante, y el que no se mueva con ella, es arrollado. Escribo esto mientras llega mi taxi para ir hacia Ezeiza y volver a Medellín.

No es un "adieu" para la Ciudad de la Furia, es un hasta luego y prometo que no serán 2362 amaneceres para que nos volvamos a ver. Hasta siempre.

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