miércoles, 10 de julio de 2013

El maravilloso Zoo de Luján

Luján es un pueblo del Gran Buenos Aires, a unos 70 Km de Capital Federal y que tiene uno de los zoológicos más mágicos en toda América. Ya les cuento el porqué. 

Antes de seguir, es polémico y se encuentran muchas posiciones de ética, moral, dignidad o muchas cosas más. Es verdad que tal vez los animales estén un poco drogados, pero si así son juguetones, ronronean y los miman todo el día, no sé qué tan no justificable sea lo que pasa en Luján; al menos, yo que soy declarado amante de los gatos, es un lugar genial. 

Entonces, para llegar hay varias maneras, como en todo: la play y la guerrerita. La play es muy fácil, vas a una agencia y pagás unos 700-800 pesos y ellos recogen en tu hotel, te llevan al zoo y te vuelven a llevar al hotel de vuelta. Ésta tiene una variante y es si se van a la calle Florida y por ahí lo negocian y pueden conseguirlo a unos 550 pesos. 

La guerrerita, que fue la que hice, es naturalmente más barata, les sale en 181.5 pesos, discriminada así: 150 pesos de la entrada al zoo, 15.75 pesos de colectivo de ida y otros 15.75 de vuelta. 

A mi en realidad me salió un poco más costosa, porque de pelota me bajé en un pueblo llamado Moreno, a mitad de camino, pensando que ya había llegado y me había pasado; en realidad me había quedado dormido y vi el bus tan vacío que me bajé apenas vi una ciudad. 

Del bus, o colectivo, éste, el 57, lo toman en todo Palermo en Baires, ahí en Plaza Italia, al lado de La Rural. Recuerden que deben tener la Sube, sino les vale el doble el viaje. 

Ya del zoo como tal, la entrada es sencilla, uno se baja del bus en la parada y camina como 100 metros. Luego paga y entra al zoo. La primera impresión ea súper chévere, porque está lleno de patos y llamas por ahí caminando a sópp centímetros tuyos. 

Pavo Real

"El baño de pato"

De las atracciones más geniales del zoo, son básicamente cuatro: los tigres blancos, los tigres, leones y leones bebés; las primeras tres para mayores de 16 y la última para todas las edades. Y naturalmente, la atracción es entrar a la jaula de estos grandes gatitos, acariciarlos, cargarlos y sacarse fotos con ellos, ¡la putería!

Tigre blanco haciendo lo favorito de un gato, dormir.

Tigre blanco durmiendo

Tigre de 12 meses

Tgres y la reina de la selva, la leona.

Además de los tigres y leones, también hay camellos, pumas, chivos, burros, guacamayas, pumas y simios. No sé si a estos lo dejen entrar a uno, pero cuando fui estaba cerrado el acceso al público. 

Ola ke ase

Un dromedario

Guacamayas

Y los que uno si puede entrar, tengan en cuenta que las filas son largas. Para los leones bebés tardé casi 100 minutos de fila, pero los valía. 

En el zoo, además de los animales, obvio que hay comida; les resumo los precios: choripán 25 pesos, cerveza 18 pesos, asado 45 pesos, y el tenedor libre con bebida 150 pesos. Ya se imaginaran bajo mi presupuesto y estómago, cuál he pedido. 

Ya para terminar, el zoo ea muy lindo, o al menos la experiencia es muy linda; acariciar un gato de 300 kilos es chévere, y tampoco me daba miedo. Podía ser un león medio engalochado, pero es león y ellos te pueden atacar, y de hecho muchos entran a las jaulas con mucho miedo. Pues yo no, si entraba tranquilo y los acariciaba sin miedo; me dan más miedo los perros. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario