Entrada al parque del lado argentino.
Las cataratas tienen accesos desde dos países distintos, ya que el río Iguazú sirve de límite entre Brasil y la Argentina, y ambos parques naturales tienen sus atractivos y beneficios.
Carretera que lleva al parque de las cataratas del Iguazú.
Yo en realidad no supe porque escogí el lado argentino, ya que me hospedaba en el lado brasilero del río, y la entrada era más cara. Desde donde estaba, el tour al lado brasilero costaba 65 reales y 35 de transporte, y el argentino 80 reales y 50 de transporte (la entrada eran 170 pesos, pero no podía comprarla yo, no la incluía en tour). Igual, del lado argentino, muchas cosas son más baratas, tal como el barco que te lleva bajo las cataratas y las bebidas. Además yo llevaba el dólar azul que hacía todo más barato aún.
Dos cervezas, 25 pesos desde el lado argentino (unos 6.000 COP en un parque turístico)
El parque en si es demasiado bonito, podés tomar el tren, o meterte en un sendero por si preferís caminar. Algo que vi y me encantó en el parque argentino, hay un Sheraton, hotel cinco estrellas. El hotel a pocos pasos de las cataratas. Ahí está para cuándo seamos ricos y extravagantes :)
Entonces, uno llega al parque, hay un pequeño museo en la entrada, unas tiendas para comprar los souvenirs (yo compré un sombrero como por 65 pesos) y ya. También está el sitio donde podés comprar los tours, que básicamente son dos: tour completo, safari en la selva y barco e telleva bajos las cataras que vale 380 pesos argentinos, o para los presupuestos bajos, el bote que simplemente te lleva bajo las cataratas que vale 180 pesos (42.000 COP).
"Al carajo todo, yo me quiero meter al río; qué calor"
Ya después de que uno haya agendado qué atracciones va a conocer adicionales en el parque, llega a la estación de tren. Acá tenés dos opciones, pasás por un sendero verde de 650 metros, o tomás un tren. Yo en ambas situaciones, de salida y vuelta, me fui por el sendero, pero es porque es muy lindo, aunque a pesar, era duro.
Unas recomendaciones, recuerden el protector solar, repelente porque hay mucho zancudo (aunque a mi no me picaron, normal), sombrero y agua. Y agua, y agua. La verdad el clima es agresivo. Yo estuve en invierno y hacían 28-30°C, y eso que era "en invierno". En verano la situación es otra, porque el calor sube hasta 50°C.
Si es mi consejo, vayan en invierno porque en verano debe ser insoportable, sin embargo en invierno, el río está muy crecido y quizá una de las atracciones más espectaculares, la garganta del diablo, que es ver las caídas de las cataratas desde arriba, están cerradas. En verano esto no pasa, pero ya está, ustedes sabrán qué tan tolerantes son al calor.
Ya el circuito en las cataratas se divide en dos en el lado argentino. Uno superior y otro inferior. A mi me gustó más el superior, pero los dos tienen sus encantos. En el superior estás casi a nivel de donde están las cataratas, y tras una caminata de unos 10 minutos, llegás a ver todo el poder de las cataras.
Además de todo, no es que solamente podés ver la catarata del iguazú desde un costado, sino que también pasa uno por varias cataras "menores", ahí si desde encima. Les comparto algunas de las fotos de lo que pueden ver desde el lado superior.
Ya cuando uno sale del del circuito superior, pasa por más restaurantes donde ya se encuentra uno con una colonia de peluditos muy lindos. El nombre me lo dijeron, pero lo olvidé. Eso si, no los vayan a alimentar, porque sino se vuelven ladrones de comida, y qué rabia que un mamífero le robe a uno la pizza.
Finalmente, ya en el lado inferior hay varios miradores, muchas escalas, demasido humedad, y altas posibilidades de resbalar y caer. Es medio peligroso caminar por el lado inferior, así que eviten tacones, chanclas, etc. Yo estaba con mis zapatillas Nike y casi resbalo varias veces, pero seguro que si iba con los Converse, me hubiera caído fijo.
Ya finalmente, en el lado inferior es donde pueden tomar el bote que los lleva bajo las cataras. Naturalmente no tengo fotos, yo no iba a arriesgar a dañar ninguna cámara. Tampoco tan idiota, torpe si, pero idiota no.
Para esta atracción, vayan preparados. Yo llevaba mi carpa de Shamú (muchos la conocen, se burlan; no importa, es la mejor) y un montón de bolsas ziploc para la cámara, celular, pasaporte y billetera. Igual, te prestan una bolsa "especial" para meter tus cosas, pero nunca está mal proteger de más ciertas pertenencias.
Del paseo, este dura como 15 de los minutos más fríos y emocionantes de todo el paseo. El agua es helada, y te llevan bajo las cataratas como cinco o seis veces, se disfruta mucho y lejos, son los mejores paisajes que se ven en el parque. Así como para añadir, en el bote iban unos japoneses que llevaban una cámara resistente al agua. Los envidié mucho.
Para finalizar. Es muy bonito, vale la pena y se repitiría muchas veces. Por cierto, no me arrepiento de haber llegado y salido de Iguazú en avión.












Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderBorrarTenés que volver a conocer la Garganta del Diablo.. Eso vale el paseo entero!!!
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