lunes, 10 de junio de 2013

Lima

La llegada a Lima, a pesar de haber sido en avión, fue bastante traumática. El vuelo hacía escala en Bogotá, para salir a las 4:30 a.m. de allí. El problema fue que el vuelo se retrasó y terminamos saliendo a las 6 a.m. de Bogotá, así que la escala fue de más de 8 horas. A Dios gracias había llevado la tableta y me senté a ver videos en Youtube, pero que escala tan mamona.

Luego el vuelo, gas lo peor. Como el avión salió de día, nos dieron tratamiento de vuelo de día. No apagaron las luces y cada vez que uno lograba dormirse 2 minutos, la azafata te despertaba para darte un papel u ofrecerte, ya no una comida, sino el desayuno más paupérrimo de todos: un pancito y un café.

La llegada a Lima si fue chévere, me salió botón verde en aduanas y a la salida me estaba esperando alguien que habían mandado del hostel, así con mi nombre escrito en un papel; ¡nunca me había pasado, nunca me había sentido tan importante!

"Ola ke ase, llegando a Lima o k ase"

Del hospedaje, me estuve quedando en un hostel muy chévere, en Miraflores, a unos 15 minutos caminando del ovalo (glorieta, rotonda, round point, rompoi, etc...). La noche valía unos 26 soles (como 9 dólares) e incluía el desayuno; además tenía cocina.

El ambiente en Ekoko hostel era muy chévere, el tipo que estaba en la entrada (se llamaba David) hablaba como 7 idiomas y siempre te daba las recomendaciones para ir a cualquier sitio. Para los que íbamos de mochileros solos, habían cuartos grandes con muchas camas, pero el hostel tambiéntenía  cuartos privados para las parejas que viajaban juntas. Muy recomendado el lugar.

Eso sí, lo único malo de éste es que estaba a 5 metros de un cementerio indígena, jajaja, qué miedo. Bueno, precisamente no era un cementerio, sino una ciudadela de una cultura Pre-Inca de nombre Limas. El sitio aún está en exploraciones arqueológicas, pero es lindo. Tiene unos 1000 años de existencia. El nombre es Huaca Pucllana y el tour les vale unos 12 soles (8.400 COP) y tarda como 90 minutos.

Vista superior de la Huaca Pucllana

Así también para conocer el Lima, que es gigante, si están en Miraflores y les gustan los gatos, vayan al Parque Kennedy, ahí cientos de ellos, algunos tan prostitutos como un perro y van a mendigarte amor (ya empecé a extrañar a mi gata). Además de amor felino, el parque también es un centro donde hay mucho arte, en las mañanas es fácil ver niños en clase de dibujo; en las tardes hay artistas vendiendo sus cuadrod, obras de teatro al aire libre. Muy chévere el parque y es gratis.

Gatito juguetón y posudo en el Parque Kennedy

También hay más actividades turísticas para hacer en Lima, por ejemplo deportes extremos como parapente o surfing. En mi caso decidí hacer surfing y casi me muero; qué verraca cosa para cansar. 

El mar está como a 8°C, y así logres alquilar ropa de surf, los pies y manos se te congelan de una manera cochina. Además, cuando surfeas, no pasas más de 8 segundos en los cuales no estés remando; para quienes nadamos 10 minutos en todo un año, es una actividad física que te muele y mata lentamente.

Pero qué pereza quejarse, entonces lo chévere de la experiencia. Me pareció barata, 50 soles (35.000 COP) por alquiler de tabla, traje y clase particular de una hora. En el mar logré tomar dos olas, una suave, que me paré en la tabla, pero como a los 0.0001 segundos me caí y la tabla me pegó en el hombro y quedé aburrido y adolorido. La segunda si fue entretenida, estaba como a 400 metros de la costa y agarré esta tan bien que me llevó a la orilla sin tener que remar nada. Así acabó casi una hora de mar que me dejaron más fatigado que la Media Marathon de Medellín,

Surfista en playas de Miraflores, Lima.

Del parapente, para éste no tuve tiempo, sólo sé que valía 80 soles, 56.000 COP. Les dejo una foto de alguien haciéndolo. Debe sentirse muy vacano, sobretodo porque está uno en la costa.


Alguien haciendo Parapente.

Playas de Miraflores, Lima.

Sobre la vida nocturna de Lima, esta fue un tanto trastornada gracias al fútbol. Mejor dicho, ni la conocí, porque una tarde-noche me la pasé viendo el Argentina-Colombia en un bar colombiano donde el guaro valía los mismos 30.000 COP que valen en cualquier bar del Lleras. Y ya, la segunda y última noche de Lima la pasé tomando unos Pisco Souer con amigos colombianos que viven el Lima.

Recomendaciones varias
Se camina mucho en Lima. Lleven zapatos deportivos, nada de Converse o chanclas o tacones; a menos que quieran desde el primer día tener ampollas en los pies. Me pasó. El porqué es sencillo, en un sólo día puedes caminar por poco 15 Km, pero a veces más. Un día por ejemplo caminé unos 20 Km.

Del clima, depende si son friolentos o no. La noche de sábado en que salí hacían unos 18 pero sensación térmica (ST) de 15 °C. Para mi estaba bien, a eso baja mi casa y por eso estaba de mochos y camiseta, pero si había gente usando abrigos.

Del sol, bueno, lo vi el viernes, luego como que el jaramillo se fue de puente, porque no se volvió dejar ver, sólo había neblina, todo el día :)

Comida
Para mi, fue la hora de la estrellada, muy frustrante. Los desayunos son pan maluco (recuerden que viví en Bogotá y soy exigente con éste) y un café instantáneo; a veces le echan una tajada de queso y ya, pero nada de huevos, recalentados, jugo, chocolate, quesito, etc, etc. 

El almuerzo era raro, describiré los tres que tuve: el primer día, entré a un restaurante X y pedí un bistec chorrillano, una carne de res muy delgada y frita, acompañada con dos kilos de cebolla y cilantro. A pesar de todo, sabía hasta rico.

Bistec chorrillano.

Leyendo en internet, estaban altamente recomendadas las chifas limeñas; éstas son comidas que nacen de la mezcla de comida china y peruana. Para esta pregunté un buen restaurante de chifas y con mi mapa allá llegue. Resultado. La estrellada más horrible del mundo entero. Era un plato dulce y ese dulce sabía a algo muy paisa: ¡terminé almorzando pollo y cerdo con sabor a solteritas! No hay nada más que agregar :(

Chifas.

Afortunadamente, el último almuerzo salvó la patria. Ese día pedí un ceviche de pescado y delicioso. Además me ofrecieron qué nivel de picante y pedí el más fuerte y no me defraudó. El ceviche venía entonces acompañado, además de su salsa picante, con otros dos kilos de cebolla. Es impresionante, el consumo per capita de cebolla en este país debe estar en al rededor 250 Kg al año.

Ceviche de pescado.

Bueno y también hubo una comida en la que no me estrellé. El día que salí a beber, sabía que tenía que comer bien, así que paré en un McDonalds, pedí una hamburguesa con adición de salsa sweet chile, para luego llenarla de ajíes y cosas picantes. Digamos que me comí una hamburguesa peruana.

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